DIMENSIÓN DEL HORIZONTE


            En la pradera se despliegan los primeros rayos de sol que iluminan los pétalos brillantes de las flores mientras el cuervo despliega vuelo solo por ocio de explorar aquellos paisajes que se forman en la extensión de la pradera.

En su vuelo, la mente del cuervo comienza a desplegar variantes de ideas, la idea de sentir el aire bajo sus alas y crear el movimiento exacto para abarcar múltiples direcciones deseadas, la idea de querer observar el horizonte mas lejano que pueda existir y para lograrlo asciende hasta rosar las copas de las nubes. La decisión para definir la dirección o subir a cierta altura comienza a ser parte de un placer en provocar un gran placer al disfrutar su vuelo.

Poder subir más, implica un vuelo de más esfuerzo, estabilidad y resistencia a las corrientes de aire; en la consecuente decisión se encuentra el seguir su vuelo bajo y tomar diversas direcciones para explorar la mayor cantidad de territorio en la pradera. El cuervo ha tomado dos dimensiones de pensamiento en las cuales vivirá su día en la pradera.

El vuelo de la mente ha sucedido de manera progresiva, mas no lineal a lo largo de la existencia del se humano; Sócrates, Descartes, Marko Marulic, Rudolf Göckel, Christian Wolff, Joseph Gall, Franz Mesmer, Philippe Pinel, Gustav Theodor Fechner, Pierre Paul Broca, Carl Wernicke, Karl Ludwig Kahlbaum, William James, Edward Titchener, Ivan Pavlov, Vladimir Bekhterev, Sigmund freud, John Watson, Burrhus F. Skinner, George Kelly, Albert Ellis, Aarón Beck, Carl Rogers y Abraham Maslow, Todos ellos teóricos, pensadores en épocas diversas y estableciendo corrientes de pensamiento desde las cuales se aborda el estudio de la mente humana y han dado hasta el día de hoy  un acercamiento de aquello que emerge de la actividad eléctrica cerebral y lo denominamos mente humana.

La función simbólica, las reacciones lógicas, la atención, la memoria, la imaginación y el conocimiento son aquellas dimensiones que conforman la mente y su interpretación perpetua de lo que llamamos realidad.

Permanecer entre la imaginación o la función simbólica es un acto común de la mente humana y muy probablemente desde esta función simbólica trasladarse a la memoria y entre estos saltos mentales permanecer tiempos definidos o indefinidos que determinan lo que interpretamos como realidad.

La permanencia en cualquiera de estas dimensiones mentales nos hará llegar a un destino o demasiado tarde o demasiado rápido y vivir una experiencia de vida en relación a esta permanencia mental. Si permanezco en la memoria e interpreto mi realidad en función de esos recuerdos podrán pasar días, meses o años en lo que vivimos en el presente de la entropía humana, pero todo basado en un hecho que ya sucedió pero que seguimos usando como nuestra realidad en la memoria.

Podemos relacionarnos con situaciones, personas, acciones y vivir dependiendo de como interpretamos e interactuamos con las distintas dimensiones mentales que poseemos; vivir en un recuerdo, en una representación de un suceso o quizás en una sucesión de acciones que nos deberían dar un resultado ya predicho.

Vivir la vida e interpretar la realidad en seis dimensiones nos guiará a la interpretación en diferentes velocidades, ir más rápido a concluir un proyecto, cumplir un sueño o consolidar una meta. Permanecer mas tiempo en creencias que posiblemente ya no estén aportando a nuestra adaptación en el mundo que nos rodea. Seis dimensiones de la mente que si todo sale bien no entraran variables como deficiencias cognitivas, cambios químicos, despliegues hormonales o degradación celular que afectaran inminentemente la interpretación de nuestra realidad.

Recorrer el camino de las seis vertientes mentales y profundizar cual es la que más utilizamos para interactuar con la realidad es un camino largo y de mucho valor y de esa manera unificar las seis mentes en un solo ser, aun con que esto confronte de nosotros lo mas oscuro, perverso, ingenuo, disfuncional y un largo etcétera que nos unifica como seres únicos.

Tendremos siempre la oportunidad de no reconocer o permanecer en la inconsciencia o ignorancia de nuestra mete; seguir multiplicando y fragmentando esas seis vertientes para crear una división fractálica de las consecuencias que de esto derive.

Fragmentados o unificados es el reto más importante que tendremos para lidiar con nuestra mente y al pasar el tiempo construir la realidad de la cual deseamos y en la cual queremos estar viviendo.

El cuervo se ha posado en a copa de un gran fresno y desde ahí contempla la luz tenue y rojiza que baña a la pradera y que anuncia la llegada de la noche oscura. El cuervo postrado en la copa del fresno permite recordar aquel vuelo que le ha llevado recorrer la hermosa pradera ese día admirando la vegetación, los caminos y senderos que permiten a animales y seres poder trasladarse y vivir experiencias diversas en una misma realidad compartida como múltiples observadores de aquel gran territorio de prosperidad.

El cuervo permanece inmóvil contemplación disfrutando la alegría  que se puede tener al interactuar con aquello que se llama la REALIDAD.

 

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