Tiempo de Fé
Nos encontramos en el año 2020, observando un hecho sin precentes dentro de la misma historia que ha tenido un punto de origen y emerge el 6 de mayo del 2002, tal fecha es fundaba una de las empresas privadas que tendría como objetivo desarrollar la modernización de la industria aeroespacial, empresa que comenzó con un visionario que cree en un futuro mejor para la humanidad.
El observador de este día del 2020 tuvo su primer acercamiento a esas historias escolares de imágenes planas e ilustradas de ciencia, que hablaban de cohetes y viajes a la luna, pero que el 28 de enero de 1986 vio por primera vez en un medio masivo de comunicación que dominaba cualquier forma de expresar, los relatos en imagen viva de esas historias bidimensionales escolares; La gran emoción invadía a este observador que si ya estaba absorto del hecho se transformaría en el mayor impacto de su vida al ver como la misión tenia un fallo y aquel monumento de la tecnología humana destellaba por los cielos y marcando un gran luto mundial ante tal atroz accidente del transbordador espacial Challenger.
Un par de días después, cuando el observador asimilaba lo sucedido, trataba de entender que había ocurrido en aquella imagen de transmisión; en su espacio escolar se reunía con otros observadores de dicho evento e integraban a su memoria corporal el suceso, jugando en un tubo incrustado en un neumático repleto de cemento, balanceaban dicho tubular para recrear las posibles turbulencias del cohete en vuelo y así especular teorías que los llevaran a grandes repuestas.
Uno de los observadores tomo el tubo y en una pausa creada para dialogar acerca del suceso y postular posibles hipótesis infantiles, el observador de este su relato estaba justo de frente de aquel otro observador que sostenía el tubular blanco con una argolla parte del mismo, soltando el tubular la argolla golpeo el cráneo del observador que les relata y dejo una huella profunda sin consecuencias para seguir adelante en el día, en la interacción con la vida y la pasión pos los temas espaciales.
De aquella huella craneal, queda hasta la fecha la afirmación que hace recordar que la ciencia tiene tragedias pero de ello se aprende y se conquista al siguiente intento, comprobando la hipótesis de esas teorías y así construyendo el progreso.
El día de hoy, 31 de mayo del 2020 la historia tiene un nuevo instante de esperanza, hoy es el primer instante de sucesos en el cual se comienza a construir el camino a los viajes planetarios, si bien, es un instante de la línea del tiempo, no deja de ser apasionante el momento que hoy vive la humanidad.
La imagen que acompaña este relato representa ese momento crucial de la historia, refleja el instante donde un pequeño ser humano ha roto sus barreras mentales para poder imaginar todo lo que él desee interpretar como futuro y su relación con el espacio exterior.
Una imagen que lo marcará como ha marcado al observador de 1986 y a los observadores de 1969 con la llegada a la luna; estamos ante el consiente colectivo de 50 años que va nutriendo cada día más las posibilidades de llegar a otros planetas y galaxias para dejar de ser, solo observadores chamánicos o científicos del basto Universo.
Hoy si observamos a detalle el hecho histórico, es mitad del año 2020 que
representa ante un observador mayor, el inicio del siglo XXI. Hoy la humanidad
está frente al cambio de paradigma en la cosmovisión histórica del ser humano, de
expandir las fronteras del pensamiento de la ficción a lo posible, para
replantearse de manera objetiva que tipo de persona se quiere ser para recibir
todos estos cambios y cual será la aportación a este progreso, que no se
detiene y que es urgente se le una toda la
humanidad, para aportar algo de valor a cualquier observador sea del año 1969,
1986, 2020 ó 2100.
Año que es muy probable que nuestro pequeño viajero de la imagen seguirá hablando de aquella primera vez que sintió la grandeza de la humanidad y que el tiempo a su alrededor se detuvo para recobrar la fé .
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| Fuente:Desconocida |

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